Gracias a sus alianzas estratégicas, el Banco de Alimentos está construyendo una red colaborativa de atención humanitaria que ha beneficiado a las personas en condiciones más vulnerables, incluyendo a personas solicitantes de asilo y refugiadas,
El Banco de Alimentos de Costa Rica ha sido reconocido por primera vez con el Sello Vivir la Inclusión por su contribución a la inclusión social de personas migrantes, refugiadas y de la población LGTBIQ+ mediante alianzas con organizaciones no gubernamentales que trabajan de forma directa con estas comunidades. A través de la entrega de alimentos y productos de primera necesidad donados, el Banco fortalece la seguridad alimentaria, amplía la cobertura de atención y promueve la dignidad humana,

Todo ello es posible gracias a un modelo basado en alianzas estratégicas con ONGs, empresas donantes, instituciones públicas y organismos internacionales, que permite optimizar recursos y maximizar el impacto social (ODS 17).
Como resultado, más de 3.100 personas beneficiarias directas reciben atención humanitaria continua, mejorando su seguridad alimentaria y reduciendo riesgos asociados a la pobreza y la desnutrición. El programa también fortalece a las organizaciones aliadas, ampliando su capacidad operativa y alcance territorial, y consolida una red colaborativa que favorece respuestas más inclusivas, eficientes e integrales. De esta manera, se contribuye de forma concreta a la reducción de desigualdades sociales y a la promoción del respeto a los derechos humanos.
La experiencia ha dejado aprendizajes clave: la articulación con organizaciones locales es fundamental para una inclusión efectiva; la atención alimentaria no solo combate el hambre, sino que dignifica y empodera; la inclusión exige un enfoque interseccional que reconozca las distintas realidades; las alianzas multisectoriales potencian el impacto; y la sensibilización contra prejuicios es parte esencial del trabajo social para garantizar una atención verdaderamente inclusiva.


Añadir Comentario